domingo, 20 de junio de 2010

Farewell, my love.

Estoy cerrando cosas, el año va a la mitad y yo que pensaba no llegar... Ocasiones varias en que me imaginaba que un camión se estrellaba contra el coche y yo desaparecía, "me convertía en átomos"... alguien entraba al metro con una pistola y yo me ponía entre ésta y su blanco... iba sobre una bicicleta y en la esquina de una calle me levantaba por los aires...
Es algo inmoral ¿verdad? eso de fantasear con la propia muerte. Pero este blog es una oda a la inmoralidad. Si se lo hubiera dicho al psicólogo segurito que me manda a la casa de la risa. Recuerdo que era (y es) una de las preguntas de cabecera de cualquier examen psicométrico: ¿Tiene o ha tenido pensamientos de muerte o de suicidio? Siempre contesté que no, pero la verdad es que lo he pensado desde muy niña. Cuando tenía 18 -por ejemplo- ideaba un secreto plan para poner una manguera del tubo de escape al interior del coche; encendería el motor; prendería el radio (me hubiera gustado una canción de Tracy Chapman: you got a fast car, but is fast enough so we can fly away... And your arm felt nice wrapped 'round my shoulder and I had a feeling that I belonged and I had a feeling I could be someone, be someone, be someone) y de un momento a otro el monóxido de carbono me haría cerrar los ojos...
¿Qué diría Fernando?... mmm, supongo que muchos lo han pensado, no sé. No soy suicida, jamás he estado ni cerca, sólo en la cabeza, digamos. Siempre hay algo -más allá de la cobardía- que me ha mantenido aquí. De una u otra forma la vida siempre me sorprende. No ha habido un sólo día (ni siquiera en esos días en los que sentía que ya me había cansado) en que no agradeciera algún gesto, un vaso con agua, una palabra, una sensación en la piel... Si me hubiera muerto antes no te hubiera conocido, ni muchas otras cosas insólitas, maravillosas, excitantes y conmovedoras de la existencia.
Así que ahora puedo decirlo: quiero vivir cada día, aunque a veces me toque llorar, aunque a veces fracase, aunque a veces me canse... Quiero llegar a ser una ancianita que le cuente cuentos a sus nietos, que escriba libros, que cocine comidas de dudosa sazón, que pinte cuadros de proporciones incomprensibles, que escuche música de 1600 al 2070 (si todavía ando por aquí), que saque a pasear al perro y que se ría un chingo.
Y me da miedo, muchísimo, la vejez me parece repulsiva. No creo para nada que mis abuelos la estén gozando. Nadie quiere llegar al punto en el que no puedes ir al baño por ti mismo, por Dios. Tampoco quiero llegar al punto en el que se me acabe esto que provoca que la gente me voltee a ver. Pero puedo tratar porque quiero vivir, lo que sea que eso signifique, sola o acompañada, arrugada como una pasita. Fue algo que dijo Natsu Nakajima a sus ¿65?: "Ahora soy más anónima y lo disfruto". De veras, proclamo como poética vital que el ego sólo estorba. Hay que consumir vanidades de la vida y no la vida en vanidades.
Por eso te escribo por última vez, Andrés de los ojos verdes (a veces azules), Andrés de las manos suaves, de los pies con juanetes, de la piel con sabor a delicia, de las sincronizadas y las conchas, de los infinitos libros, de la música flying v o piano Rachmaninov, Andrés de los abrazos profundos, de los orgasmos generosos, de la cicatriz de la barbilla, del miserable de cocina, de Doña Ventura para ver las estrellas, de la timidez seductora, de la hermosísima espalda, de la posición de dormir boca abajo, de la Romero de Terreros, del Moderno Am, de Poncelis, de Mouciño, Andrés del señor Paz, Andrés de Tex, Andrés de las maletas por Europa, de la mano en el seno de Julieta, de las peleas con Regina, Andrés enano morelos, de paliacate en la cabeza, de malvaviscos en el morral, del condón fosforescente, de Tomás Segovia, Andrés de Lupito Esparzi, Andrés de las Emitas, de Felipe, de Gerardo, de Pimen, de Jorge, de Chunga, de Adrián, de Leo, de Mar, de Leb, de Manuel, de los nuevos primos, del 31 de agosto, de las corundas hechas en sueños, del dinero encontrado en cada esquina, de la patada o la mochila aventada, del cuarto pintado de verde, del castillo en Alemania, de Joaquín Sabina, de los besos tan tuyos, tan míos, tan nuestros, tan perdidos... Andrés, Andrés, mil veces Andrés... mil veces IIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIIII.................. que es el nombre con el que te conocí y con el que todavía te nombro por simple hábito, por código genético, por lo que en mi cuerpo sigue enamorado profundamente de ti, de tu voz, de tu cuerpo...
Te escribo por última vez, amor que has dejado de ser mío porque -como dijo el padre en la misa de Abu- la vida no nos pertenece. Te escribo por última vez en este blog que tal vez nunca conozcas porque lo hago más por mí en el fondo; porque lo hago a manera de mandala, a manera de botella que lanzo al mar a ver si un día la encuentras, de teatro efímero, de literatura que (aunque esculpida en piedra y cerebro) como toda literatura desaparecerá... como todo desaparecerá del mundo y ¿quién nos dirá de quién en esta casa, sin saberlo, nos hemos despedido?
Gracias por todo, Andrés, Andréus. Namaste, hermosura. Y que todo acabe como empezó, con un poco de literatura:
Alberto Suárez,-...
Dolores.- Así es mejor. De lejos, por ahora.
Y de hoy en adelante, vivamos hasta que alguien
nos fulmine de un balazo
o nos dispare un rayo.

martes, 15 de junio de 2010

Pedacitos de un diablo guardián (para la receta final)

“¿Mas no es así, buscando entre la nada banderines de alerta y naufragios crepitantes, como nos resignamos a volvernos salvavidas y volar al rescate de quien no lo ha pedido con palabras pero demanda terminantemente todo el concurso de nuestros cuidados? ¿Y no es verdad, entonces, que al hacerlo y salirnos de nosotros encontramos o armamos la ficción suficiente para asumir que tan obvia cacería espiritual es resultado de la innata nobleza de nuestros sentimientos?” pp.261

“La intensidad de una pasión se mide por la soledad que la precede.” pp. 338

“¿Pero cuándo el amor es propiamente amor? ¿Puede uno amar a quien lo acompañó por una hora? ¿Por dos horas, dos meses, dos años, dos minutos? ¿Se ama a quien se conoce, justamente por eso, o es quizá al revés: conocemos para mejor desconocer, y así poder amar sin el estorbo de la realidad? ¿No es cierto que quienes más se aman son a veces quienes menos se conocen? Ni una sola de estas preguntas se plantea jamás para buscar respuesta verdadera… Se elige ser feliz, besado, afortunado, aun en la certeza de que sucederá lo opuesto, igual que se le dice “que te vaya bien” a un enfermo terminal.” pp. 339


5o fragmento de la versión libérrima y plagiada de El arte de amar por Lupito Esparzi (un libro que no sirve para nada)

Cerrar podrá mi blog...

"Cada vez iré sintiendo menos y recordando más, pero qué es el recuerdo sino el idioma de los sentimientos, un diccionario de caras y días y perfumes que vuelven como los verbos y los adjetivos en el discurso adelantándose solapados a la cosa en sí, al presente puro entristeciéndonos o aleccionándonos vicariamente hasta que el propio ser se vuelve vicario" RAYUELA Cap. 21 (Gracias a Ixchel de la Rosa)

Nunca tuve oportunidad de decírtelo pero -al final- sí que me gustó Rayuela. Algo hay de rayueluesco aquí, algo de maga perdida en ti...


4o fragmento de la versión libérrima de El arte de amar by Lupito Esparzi (un libro que no sirve para nada)

Más cierres, braguetas y candados...

Boceto de "Ustedes no lo saben..." dirigido por R. Espinosa y L. de La Parra
(Ojalá algún día lo puedas ver)

Love hurts, Love scars, Love wounds and mars

Any heart not tough or strong enough

To take a lot of pain, take a lot of pain

Love is like a cloud, it holds a lot of rain

Love hurts, Ooo-oo Love hurts

Nazareth, "Love hurts"


When the night has come


And the land is dark


And the moon is the only light we'll see


No I won't be afraid, no I won't be afraid


Just as long as you stand, stand by me

Ben E. King, "Stand by me"


Take my hand (take my hand)

Take my whole life too (life too)

For I can't help falling in love with you

Wise men say only fools rush in

But I, I can't, I can't help Falling in love (falling in love)

With you (with you)

Elvis Priestley, "Can´t Help Falling in Love with You"


3er fragmento de versión de El arte de amar by Lupito Esparzi

(un libro que no sirve para nada)

Para continuar subiendo el zipper

Un poco de música argentina
"Algún día" de Soda Estéreo, sólo porque al escucharla me acordé de El cuatro.

La música aturdía

y no escuchabas mi canción.

Inútil fue negar

esa distancia entre los dos.

Ahora todo es bruma

y no hay luces que seguir.

Si piensas volver... algún día

http://www.free-lyrics.org

Cuando era joven

y vos eras yo

no había nada que temer.

Hoy las páginas se mezclan

es curioso estar aquí.

Pudiste ser mi reina

y cansada de sufrir,

si piensas volver... .algún día

Ninguna estrella nueva enviarán por mí...

si piensas volver...


3 er fragmento de versión de El arte de amar by Lupito Esparzi (un libro que no sirve para nada)

Para seguir cerrando

De un pequeño porcentaje de canciones con las que te recuerdo irremediablemente:

Look at the stars,

Look how they shine for you,

And everything you do,

Yeah they were all yellow,

“Yellow”, Coldplay

Once again I’ll be the foolish one

Thinking a blink of these lashes would make you come

Don’t you worry, don’t get in a state

I don’t believe in true love anyway

Who’s being pessimistic now

I could document this as our first, as our last row

The more you look forlorn, the more to you I warm.

I won’t be seeing you for a long while

Oh I hope it’s not as long as these country miles

I feel lost, I feel lost.

“Country Mile”, Camera Obscura

I can hear her heart beat for a thousand miles

And the heavens open every time she smiles

And when I come to her thats where I belong

Yet Im running to her like a rivers song

She give me love, love, love, love, crazy love

She give me love, love, love, love, crazy love

“Crazy Love”, Van Morrison

And so it is

Just like you said it would be

Life goes easy on me

Most of the time

And so it is

The shorter story

No love, no glory

No hero in her sky

I can't take my eyes off of you

I can't take my eyes off you

Did I say that I loathe you?

Did I say that I want to

Leave it all behind?

I can't take my mind off of you

I can't take my mind...

My mind...my mind...

'Til I find somebody new

“The Blower´s Daughter”, Damien Rice


You cannot quit me so quickly

There's no hope in you for me

No corner you could squeeze me

But I got all the time for you, love

The Space Between

The tears we cry

Is the laughter keeps us coming back for more

The Space Between

The wicked lies we tell

And hope to keep safe from the pain

But will I hold you again?

“The Space Between”, Dave Matthews Band

Keep on feeling)

I only wanna be your one life stand

(Keep on feeling)

Tell me do you stand by your whole man

“One Life Stand”, Hot Chip

There's no combination of words

I could put on the back of a postcard

No song that I could sing

But I can try for your heart

Our dreams, and they are made out of real things

Like a, shoebox of photographs

With sepiatone loving

Love is the answer,

At least for most of the questions in my heart

Like why are we here? And where do we go?

And how come it's so hard?

It's not always easy and

Sometimes life can be deceiving

I'll tell you one thing it's always better when we're together

“Better Together”, Jack Johnson

The good old days, the honest man;

The restless heart, the Promised Land

A subtle kiss that no one sees;

A broken wrist and a big trapeze

Oh well I don't mind, if you don't mind

'Cause I don't shine if you don't shine

Before you go, can you read my mind?

“Read my Mind”, The Killers

Searching west and east

and all points in-between

underneath the lines of thought

you're there and then you're not

“Temazcal”, Monsters of Folk

Who´s going to care if it smashes down

Or flips you up in the air. Its justa really fast, risky ride at a fair.

On these lovely trips,

The conductor likes your soft brown eyes on his hair.

No need to shut er down, go round and round in the air.

In the air.

“If It Smashes Down”, My Morning Jacket


Still a little bit of your taste in my mouth

Still a little bit of you laced with my doubt

Still a little hard to say what's going on

Still a little bit of your ghost your witness

Still a little bit of your face I haven't kissed

You step a little closer EACH DAY

Still I can't SAY what's going on

Stones taught me to fly

Love taught me to lie

Life taught me to die

So it's not hard to fall

When you float like a cannonball

“Cannonball”, Damien Rice

So kiss me and smile for me

Tell me that you'll wait for me

Hold me like you'll never let me go

Cause I'm leavin' on a jet plane

Don't know when I'll be back again

Oh babe, I hate to go

“Leaving on a Jet Plane”, John Denver

2o fragmento de versión libérrima de El arte de amar by Lupito Esparzi (un libro que no sirve para nada)

Para ir cerrando

Pequeño fragmento de Husbands and Wives del neurótico neoyorkino

So I did some things wrong. Does it have to be irreversible?

The heart raged, grew melancholy and confused...

...and toward what end? To articulate what nitwit strategy? Procreation?

It told him something. How millions of sperm...

... competed for a single egg, not the other way around.

Men would make love with any number of women...

... even total strangers, while females were selective.

They were catering to the demands of one small egg.

While males had millions of frantic sperms screaming.:

"Let us out, let us out!"

It was like personal ads.

Dozens of requirements followed by, "Non-smokers only. "

Feldman longed to meet an attractive woman with this personality.:

A sense of humour equal to his...

...a love of music equal to his and a love of...

...Bach and balmy climates. In short, himself as a pretty woman.

Pepkin married and led a warm, domestic life.

Placid, but dull. Knapp was a swinger.

He eschewed nuptial ties and bedded different women.:

Nurses, housewives, students, a doctor, a salesgirl....

They all held Knapp between their legs.

Pepkin, from the calm of his fidelity, envied Knapp.

Knapp, lonely beyond belief, envied Pepkin.

What happened after the honeymoon? Did desire grow...

... or did familiarity make partners want other lovers?

Was the notion of ever-deepening romance a myth...

...along with simultaneous orgasm?

The only time Rifkin and his wife experienced one...

... was when they were granted their divorce.

Maybe in the end, the idea was not to expect too much out of life.

So the book was wonderful.


1er fragmento de versión de El arte de amar by Lupito Esparzi (un libro que no sirve para nada)

viernes, 30 de abril de 2010

"It is the evening of the day
I sit and watch the children play
Smiling faces I can see
But not for me
I sit and watch
As tears go by"
M. Jagger, K. Richards
Feliz día del niño!!!!!!!!!

domingo, 4 de abril de 2010

"El mundo sólo sirve para reconocernos a nosotros mismos,
manteniendo muy lejos de nosotros su torbellino.
Sin embargo, os abrazo con palabras dulces,
pues, nunca, amor mío, te estrecho contra mí.
Llegáis, yo voy, y pasamos de un lado a otro
en la montaña de bulevares."
fragmento de "Encuentros" de Alfred Wolfenstein
Te amo de lejos, Andrés de los ojos verdes.

miércoles, 24 de marzo de 2010

Maridos y esposas, amantes y extraños... all the lonelly people (Segunda parte)

Definition of Neurosis:
a mental or personality disturbance
not attributable to any known neurological
or organic dysfunction.
la web
Hoy vi La pasión de Anna, ¡por fin! ¡Ay, wey! Es lo único que puedo decir: ¡Ay, wey! No voy a alabar la realización de la película, ¿para qué? Pero puedo narrar algo de las escenas que me movieron algo ahí dentro. Primero, la seducción entre Bibi Anderson y Max von Sydow... ¡qué mujer más desesperante, dios (con minúscula) mío! Está seduciendo a un tío pero mientras habla de cuánto ama a su marido y de cómo éste la desprecia. Al día siguiente, le pregunta al hombre que se acaba de tirar si ahora él también se da cuenta de cuán fea es en realidad.
En algún lugar de mi memoria hay una escena similar. Beso apasionadamente a un tal E., no sé qué tiene -de hecho, me parece bastante feo- pero me encanta. Sólo quiero que me toque. En algún punto entre las risas, los besos y el brasier perdido me pregunta si todavía amo a mi ex (que en ese punto era mi ex, luego volvió a ser mi novio y hoy es sólo un fantasma). Yo digo cínicamente que sí, que nunca lo voy a dejar de amar... y no lo dije pero también pienso que nunca amaré a nadie más (aquí habría una nota al pie, la ambigüedad cabe: nunca amaré a nadie más que a él, ni nunca amaré a nadie más). Seguimos besándonos y acariciándonos hasta quitarnos toda la ropa. Sus manos están en mi cuerpo, por todo mi cuerpo, luego no sólo sus manos... Él está dentro de mí arriba de mí (¿no les parece que las preposiciones son una maravilla?), hace movimientos continuos, rítmicos. Mi garganta emite gemidos, mi lengua besa la suya, mi pelvis se mueve... Todo mi cuerpo está ahí, pero yo no. Yo estoy en otro lugar, entre el pasado y la fantasía: "Desearía que me vieras en este momento, cogiéndome a alguien que no eres tú y sé que te dolería hasta el tuétano. Mira, tú no puedes dejarme, querido, yo te dejo a ti, I´m the one who leaves, nobody leaves me."
Lo que sigue es... ¿para qué usar adjetivos si están implícitos en la narración? Sólo ruego por que acabe, ¡que ya se venga, por favor! ¿Qué hacer? Técnica barata de la Cosmopolitan: fingir que te vienes. Finjo, ¡qué asco! La peor de las actuaciones esta noche para ustedes, señoras y señores, en la pieza El orgasmo más falso del mundo. Ni siquiera puedo hacer eso, sólo le suplico: "ya, ya me cansé." ¿Quién se cansa a los 22 años? Pues yo, una más among all the lonely people. Él se quita de arriba de mí -de dentro de mí- y se disculpa, nunca le había pasado, blablabla. Me abraza y besa, me jura que está enamorado de mí (su forma de fingir el orgasmo, supongo). Yo me levanto desnuda y me veo en el espejo del baño. Mi imagen me repugna, no se lo pregunto directamente pero lo miro desde el reflejo y pienso: "Seguro ya se dio cuenta de cuán fea soy en realidad."
Hay Bergman para el rato.
To be continued

martes, 16 de marzo de 2010

Time is on my side. Yes, it is!

jueves, 11 de marzo de 2010

Sin sol en primavera

¿Cómo reclamar que te han quitado el sol, si no es tuyo?
Don Roger, técnico del Galeón
Me dueles. Me dueles en todo el cuerpo, mi cuerpo "torito negro"... mi vientre de plaza de toros. Te llevo en los labios, "en el color de los ojos", en las manos vacías, en el músculo que palpita dentro del pecho... Y no sé qué hacer, qué decir, más que llorar y escribir.

sábado, 6 de marzo de 2010

Maridos y esposas, novios y novias, amantes y extraños... all the lonelly people (Primera parte)

Eleanor Rigby picks up the rice
in the church where a wedding has been
Lives in a dream
Waits at the window, wearing the face
that she keeps in a jar by the door
Who is it for?

¿Quién sabe? No lo digo a manera de expresión, lo pregunto en serio: ¿quién sabe de qué se trata esto del amor, del sexo, de la atracción, de las relaciones, de las promesas y las camas compartidas, de los labios encontrados y hasta de los padres divorciados?
Yo no, al menos. Yo sólo sé que pertenezco a esos que callan; que juegan a tatuar el humo, a coger el agua, a irse...
Me gusta que me vean, que me escuchen, que me admiren, que me deseen. Es una especie de adicción, de juego perverso para complacer al ego. Al igual que Gabe de Maridos y Esposas sé en qué va a terminar ese inocente flirteo, esas miradas, los roces de las manos, las preguntas: "¿quieres ir por una chela a la cocina?", "¿quieres subir?"... y aún así continúo. Claro, continúo hasta que me doy terror y me pregunto: ¿qué carajos estoy haciendo?
Desde luego, nadie se engañe. Sé la respuesta, no voy a fingir, sé con precisión milimétrica qué piezas mover; cómo morderme suavemente los labios y bajar la mirada hacia la boca del interlocutor, cómo poner absoluta atención a sus ojos, cómo buscar mágicas coincidencias intelectuales ("¿En serio? ¿Te gusta tal película? ¡A mí también! ¡Este director me encanta! La fotografía es increíble y las actuaciones, ¡qué belleza!")... Ay, Dios, porquerías de vedette, diría Xavier Velasco. En el fondo, esta pretendida y falsa erudición me ha servido sobre todo para eso, pa´ligar. Los maestros de la prepa dicen "hay que tener amor al conocimiento", pero no dicen que el conocimiento hace que los otros nos tengan amor.
Es inmoral, lo sé, y sucio. Pero se trata de mis armas, tal vez, de mi defensa ante el mundo: "Se busca hombre joven que le sobe el ego a una jovencita clasemediera con aspiraciones intelectuales, artísticas y por qué no, hasta de beauty contest."
¡Aggg, me repugno! Puedo citar a Shakespeare o abrir las piernas, ambas estrategias efectivas para pasar una noche en los brazos de alguien, para no sentirme -aunque sólo sea por un rato- como otra más entre all the lonelly people...



jueves, 4 de marzo de 2010

de sueños y vaticinios

“Larga charla con Traveler sobre

la locura. Hablando de los sueños,

nos dimos cuenta casi al mismo

tiempo que ciertas estructuras

soñadas serían formas corrientes

de locura a poco que continuaran

en la vigilia. Soñando nos es dado

ejercitar gratis nuestra aptitud

para locura. Sospechamos al

mismo tiempo que toda locura

es un sueño que se fija.

Sabiduría del pueblo:

“Es un pobre loco, un soñador…”

J.C.

Como si vaticinara lo que estaba a punto de ocurrir, recuerdo que trabajaba el personaje de Luidmila Nikolayevna pensando que te perdía a ti o a un hijo que tenía contigo, un hijo tuyo. Simplemente la idea de perderte era y es insoportable. Me dolía el pecho, las piernas me fallaban, sentía un hueco en el estómago…

Quizá exagero pero hoy… no es diferente. Hay algo estúpidamente parecido a la muerte, a que te hubieras muerto, a que te me hubieras muerto. Despierto en la mañana queriendo creer que el tiempo no ha pasado, que aún estás. Y a veces, en ese punto borroso entre el sueño y la vigilia estás; me abrazas de cucharita; me hablas de tu antología novohispana; te quejas de tu mamá y de tu hermana; lloras por algo que te duele: que te preocupa; te ríes pensando en tus primos, el obesito simpático; o simplemente, respiras a mi lado… Se acaba el sueño, regreso a esto que llamamos realidad.

miércoles, 3 de marzo de 2010

Nota al pie de un campo de estrellas

¿Por qué aplaudimos al final de una representación? Alguien me dijo alguna vez que era la forma en la que dábamos las gracias a los actores por contarnos una historia, por conmovernos... No lo discuto pero creo que además damos gracias a la vida por permitirnos encontrarnos con el todo, encontrarnos un poco menos solos aunque sea por breves instantes.
Gracias por el día, por el instante, por el teatro. Gracias a Margarita Sanz, a Gerardo Trejoluna, a Luisa Josefina Hernández por su virtuosismo, a Lilián por las confesiones, a Sánchez por el abrazo, a Cristian y a Alejandro por el recuerdo, a Gina por todo.

domingo, 28 de febrero de 2010

Hoy por la mañana (28 de febrero de 2010)


Esto se ha convertido en una verdadera obsesión, quizá la más grande que he tenido jamás. La razón principal es el duelo, la pérdida. Siento como si se me hubiera muerto alguien, aunque él esté vivo en Omega 300. Una posibilidad del mundo me ha sido vedada y yo no puedo hacer nada para evitarlo más que tratar de moverme para adelante equilibrándome como un funámbulo torpe.

Despierto a diario, a veces a las 5, a veces a las 7, sumida en pensamientos que poco puedo distinguir de los sueños. Pienso en él, en sus manos, en sus huesos iliacos; en la cicatriz del mentón, de cuando lo atropellaron de pequeño; en el lunar-mancha-cicatriz de su espalda; en sus ojos verdes –de vez en cuando azules- que tienen amarillo alrededor de las pupilas. Me pregunto qué estará pensando o haciendo en ese momento, si de casualidad él también me estará soñando. Lo imagino dormido boca abajo como acostumbraba. Reconstruyo el cuarto pintado de verde; la fotografía del castillo en Alemania; los libreros atiborrados; el escritorio cubierto por un vidrio debajo del cual hay varias imágenes, el perfil de una mujer que dibujé hace muchos años…

Trato de volver a dormir, de relajar el cuerpo parte por parte. La mayoría de las veces fracaso irremediablemente y me quedo en el calor de la cama pensando incesantemente. Podría levantarme y hacer algo que podríamos calificar de productivo, por ejemplo, ordenar los papeles que se acumulan en el escritorio. Desde luego no hago nada, renuncio sin más y me dejo llevar por la avalancha de recuerdos, de preguntas, de sensaciones. En la boca del estómago la angustia crece y decrece, como los movimientos de una sinfonía. También la siento en la mandíbula, en la espalda. Es mi aprehensión tratando de poner las piezas juntas, de hacer que algo tenga sentido, de salvarme del absurdo.

Lo más vital, el impulso que me permite levantarme y seguir con esta sucesión de instantes es la escritura. De alguna forma, poner en palabras esto que me ocurre, esto que soy. Seguramente es de lo más cursi, como lo de la luciérnaga. Nadie se atreva a decirme: “no lo juzgues, no te juzgues”. Lo juzgo y aún así no encuentro aún otra forma de asir el mundo, de nombrarlo; de encontrar algo de fe.

sábado, 27 de febrero de 2010

HAPPY NEW YEAR

HAPPY NEW YEAR

Andréus:

Mira, no pido mucho,
solamente tu mano, tenerla
como un sapito que duerme así contento.
Necesito esa puerta que me dabas
para entrar a tu mundo, ese trocito
de azúcar verde, de redondo alegre.
¿No me prestás tu mano en esta noche
de fìn de año de lechuzas roncas?
No puedes, por razones técnicas.
Entonces la tramo en el aire, urdiendo cada dedo,
el durazno sedoso de la palma
y el dorso, ese país de azules árboles.
Así la tomo y la sostengo,
como si de ello dependiera
muchísimo del mundo,
la sucesión de las cuatro estaciones,
el canto de los gallos, el amor de los hombres.

Julio Cortázar

viernes, 26 de febrero de 2010

Mientras escribo

Sabía que sin fe no ocurre nada

de lo que debería ocurrir, y

con fe casi siempre tampoco.

Julio Cortázar

Parece que Regina Spektor hubiera escrito para mí (discúlpenme, ya se mencionó anteriormente mi condición histérica):

This is how it works

You're young until you're not

You love until you don't

You try until you can't

You laugh until you cry

You cry until you laugh

And everyone must breathe

Until their dying breath

No, this is how it works

You peer inside yourself

You take the things you like

And try to love the things you took

And then you take that love you made

And stick it into some

Someone else's heart

Pumping someone else's blood

Quiero escribir tanto, quiero crear algo; una carta, un libro. Quiero escribir ese relato, cuyos personajes empiezan a vibrar en mí. Inicia con un hombre chupando una gotita de sangre del dedo de una mujer. Más bien creo que son adolescentes. Quizá tienen 17 y 16 años. No me importa, no sé qué pasa después. Se separan. Ella se convirtió en estatua de sal –como la mujer de Lot-, miró para asegurarse que él venía tras de ella en el inframundo y él se evaporó –como Eurídice-. Escucharon el mito en una versión remasterizada mexicana cuando fueron a El chico, Hidalgo. Les dio risa. Se amaron por la tarde. Lo que más querían era desnudarse. “Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca…” Oscureció. No había luz eléctrica afuera y todo era silencio. Les dio angustia, extrañaron el ruido de la ciudad, las distracciones. Sólo existían ellos dos en el mundo.

Quiero matarla. Que la parta un rayo, que le dé ébola, que la secuestren unos tratantes de blancas de Ciudad Juárez y que luego la acribillen, que la torturen, que sufra, entre más mejor. Su nombre taladra mi cabeza. Un nombre de tres sílabas, como el mío. Desde el martes, también su imagen. Su rostro dulce, su piel perfecta, sus ojos verdes, su pelo rubio. Todo lo que yo no soy. Creo que nunca había odiado tanto a alguien. El director de mis directores me preguntó en un ensayo que si había sentido celos de la forma en que el personaje de la obra los sentía. Yo respondí que no, jamás en mi vida. Conocía la envidia, la angustia, la ira, qué sé yo, pero no los celos. Hoy los conozco y prefería no hacerlo. Los conozco tanto, me acompañan a todas partes desde el día que vi sus manos juntas. Desde que vi tu mano que acompañó a la mía por el mundo y por la vida -tanto tiempo- acompañando a otra; desde que te vi pumping someone else´s blood.

Quiero escribir una carta decente de despedida, de explicación. Quiero agradecer a un amigo por su oído, por su paciencia, por su terapia. Quiero escribir sobre el teatro, lo bueno, lo malo. Quiero aprehender y aprender a Veronesse. Quiero que los días sigan sucediéndose uno a uno lentamente mientras vivo, mientras soy, mientras respiro, mientras escribo.

miércoles, 24 de febrero de 2010

http://www.youtube.com/watch?v=qpMEd4Wvxbs&NR=1

Por caminos sinuosos

"En dónde se quedó la conversación,
virtud o defecto que impide avanzar
por los caminos sinuosos de
los malentendidos humanos..."
A.I.S
¿Qué es lo que produce las separaciones? ¿Qué genera los encuentros? Estoy sentada a la mesa con alguien a quien amo y no sé qué decir, no sé cómo remediar esto que siente hacia mí. Desearía que se sintiera cómoda a mi lado y no puedo lograrlo.
Nosotras -madre e hija- nunca tendremos esa relación utópica que desearíamos. A veces los pleitos comienzan por algo tan nimio (yo quería que me prestara su abrigo el día de Navidad, ella no quería prestarlo), otras veces son de naturaleza más, no sé, rara. Como ahora, creo que la raíz de esta tensión reside en sentirnos insuficientes a los ojos de la otra. Ella me dice: "¿Por qué no vas a terapia?" Me enojo, "¿Por qué dices eso, qué, si me ves muy mal?" "-Ay, no, sólo me preocupas."
¡No me chingues! ¡Qué mensaje tan poco reconfortante! Mi madre cree que estoy loca. Y entramos en una discusión estúpida. Me molesta molestarla, me produce malestar; me siento una molestia y la molesto con mi molesto malestar. !Ay, qué chocante!, como diría mi abuela.
En el fondo lo que realmente me retuerce es que todo pase en la misma semana, que todo se junte a la vez. "Cuando te llueve te llueve." Como a Holden Caulfield que el fin de semana que lo expulsan de la escuela, le suceden toda suerte de infortunios. Aunque cierto profesor afirmaría que no hay infortunios sino que buscamos con afán lo que nos pasa.
Lo alarmante, entonces, está en que apenas es miércoles y yo me siento como si llevara un año sin dormir (quizá llevo un año sin dormir). No creo que pudiera resistir otro encuentro como el de ayer (no puedo hablar aún de ello, sigo en shock), otro malentendido como el de esta tarde u otra separación como la del año pasado.
La noche de ayer (perdida a media Calzada de las Bombas) clamé: "¡Que me maten! ¡Que me inyecten! ¡Que me apaguen!" Hoy no está tan mal, hoy no es tan malo; agradezco el poema, la película, el ensayo, el abrazo y hasta la conversación inacabada.

lunes, 22 de febrero de 2010

Lo preguntaré una vez

Lo preguntaré una vez: ¿Y si no me da la gana hacerlo? ¿Si no me da la gana dejar de dormir con él entre mis piernas, si no me da la gana cambiar la página; dejar de leer una y otra vez las cartas que me escribió; hablarle entre sueños; dejar de invocarlo con el pensamiento, con el cuerpo; dejar de llorar entre risas frenéticas; preguntarle a todo el mundo si creen que aún me quiere, si amará a la nueva? ¿Si no me da la gana desprenderme, evitar comprar frenéticamente los libros que sé que ha leído; desaprenderme los poemas eróticos que puso en una antología; olvidar cada una de las escenas en que me amó -lo amé-, me odió -lo odié-, me idolatró -lo reverencié-, me reclamó -lo chingué-, las veces en que me recorrió con la lengua -y viceversa-? ¿Si no me da la gana dejar de pensarlo en cada maldito instante, detener mis hábitos enfermos de torturarme la cabeza viéndolo besar a otra, dejar de culparme, si no me da la gana de dejar de escupirme, de odiarme, de desear desaparecer? ¿Si no me da la menor gana de fingir, de decirle que sí al psicólogo: "tiene usted razón, hay que crecer"? Entonces, ¿qué?
Tendrán razón, lo concedo, llámenme histérica. Lo único que quiero es aquello que no puedo poseer. Soy patética. Soy un cliché. Soy Tekla, Enid, Madame Bovary, Hedda Gabler, Horacio Oliveira y Violeta R. Schmidt juntos. En realidad no soy ninguno. En realidad, no soy más que un imprevisto. La intensidad de éste depende de a quién se le pregunte. Usted escoja: ¿una semana, un mes, una noche, 4 años y pico? ¿Cuál le gusta?
En esta película de (500) Days of Summer lo plantean muy bien. No somos más que estaciones en la vida de la gente. Algunos "amores" son nuestros veranos, otros nuestros otoños. Y viceversa, eso somos también en sus vidas. ¿Qué le pasará al joven de la película después de Autumn? Eso es una payasada. Creo que en el otoño seguimos pensando en el calor del verano. Yo al menos. Entonces, ¿qué?
¿Amarme? ¡Ja! Firme su contrato aquí, Mr. Dorian Gray. ¿Acepta usted a esta mujer? ¿Acepta amarla y respetarla hasta contraer el cáncer, hasta que ella deje de amarlo y respetarlo para darse a la inexorable tarea de despreciarlo? Si es así, ha contraído usted una novia, una cita, una mujer. ¡En hora buena! ¡Ay, Dios nos ampare de creer que le hago bien! En este momento no le hago bien a nadie, usted disculpará. Disculpe el imprevisto.

domingo, 14 de febrero de 2010

Instantes

Todo ocurre tan rápido. Un día despiertas y de pronto ya estás por terminar la carrera. ¡La carrera! Eso que me parecía tan lejano y tan, no sé, "adulto". La vida se va -como dicen- "en chinga". ¡Da miedo!
Alguna vez -hace algunos meses- alguien que me vio crecer durante un buen tiempo (1/4 de mi vida, más o menos) me dijo que mi cara había cambiado muchísimo, que ahora (ese momento) mi cara era de mujer. Así lo dijo: "de mujer". Yo me sorprendí. No me había dado cuenta del cambio operado, pues me veo a diario. Pregunté: "Y ¿cómo era antes?" "Tenías cara de niña", fue la respuesta, "como en esa foto en la que estás pintando una Virgen de Guadalupe".
En estos días pienso sin cesar en esa conversación. Cuando ocurrió no le di importancia o no quise dársela. Hace poco en otra conversación de atardecer, el tema volvió a surgir: el cambio de los rostros. "No sé, se veía más mujer."
Durante esta noche de domingo (los domingos son pa´ pensar) me pregunto sobre ese movimiento de la vida. ¿Qué significa, por ejemplo, ver una amiga de la primaria y no tener absolutamente nada que decirle? ¿Cómo es que cambiamos tanto durante este extraño éter llamado tiempo? En alguna medida nos vamos haciendo extraños los unos a los otros... No puedo explicarlo exactamente, es una sensación rara, como la de darse cuenta de que la propia cara ya no es el misma.
Encontramos, conocemos, desconocemos, desencontramos.... C´est la vie! Es difícil de explicar: la melancolía y la alegría coexisten. A veces me da hasta melancolía del futuro (oxímoron, n´est pas?)... los instantes no duran nada, las mañanas como la de hoy, por ejemplo. En cuanto me doy cuenta de que la estoy viviendo ya se está yendo... así, "en chinga"... y a pesar de ello, hay algo que me maravilla de esta vida compuesta de instantes efímeros.

domingo, 7 de febrero de 2010

Sobre todo

Sobre todo que ya no haya nada nuestro

sólo mi soledad y mi espera

sólo mi vocación de magdalena

de muñeca fea

de exiliada del mundo

Sobre todo que se destruyeran las certezas

y que queden sólo las lágrimas

la repetición de una rutina

la aceptación

dejar ir, dejarte ir

Sobre todo que sea el olvido

quien borre un momento del mundo

mundo de dos

para dejar, tan sólo, un mundo de uno

de uno y de muchos otros

tantos otros como pensamientos ahogados

como súplicas no pronunciadas

Sobre todo no ver tus ojos

cambiarlos por la psiquiatría

por la almohada húmeda de sal

y de silencios y de vergüenza

Sobre todo estar donde no estoy

donde no estaré más

para dejar ir

para dejarte ir

Un frasquito con aire de París

El día en que nos despedimos nos abrazamos como cincuenta veces, durante todo el rato me tomaste de las manos como si todavía estuviéramos juntos; por alguna razón que aún no comprendo no querías soltar mi mano. Yo quería besarte pero me juré que no lo intentaría a menos tú quisieras, no quisiste o no lo dijiste. Me hubiera gustado, al menos por última vez saborear tu boca, tu lengua, tus labios, cuya sensación siempre adoré.
Cuando me abrazaste por última vez -en mi cuarto, frente al librero, frente a las obras completas de Borges que me regalaste en un cumpleaños- mi rostro quedó apretado contra tu hombro. Pude olerte y sentí que en ese mismo instante podría morir, morir inmensamente plena y agradecida con la vida. Deseé con tanta fuerza poder, por lo menos, encapsular tu olor en un frasquito de la misma forma en que tengo tu imagen en innumerables fotografías. Te lo dije así sin más, todavía apretada contra tu hombro. Te reíste y dijiste: "como un frasquito con aire de París". Me reí y giré la cara hacia tu cuello, sentiste mi respiración y un escalofrío recorrió tu cuerpo, volviste a reír. "Eso me gusta", dijiste. Inmediatamente sentí terror y me quité de tu cuello, de tus brazos, de tu olor...
En algún rincón remoto de ti -quiero creer- algo te gusta de mí... A mí me gustan un millar de cosas de ti que ya no están más que en mi memoria, que ya se fueron. Me quedan los objetos: Sánchez, Borges, Bruni, Johnson, Huerta, Ocho siglos, el rosario gigante, la piedra de río, el lápiz de El Cuatro, el alebrije, el librito de aforismos, el bancubi, la serie de películas asiáticas, la plumilla de tu guitarra, los pants del moderno americano, infinidad de cartas... ¡Puta madre, cuando volteo estás hasta en mis calcetines (unos blancos de nike que me quedan enormes)!
Algún día, no sé cuándo, ni siquiera me quedarán de ti estos objetos. Algún día, no sé cuándo, una buena parte de lo que vivimos juntos desaparecerá de mi memoria... y me angustia. Pero ante la angustia y la falta de una botellita con aire de París sólo tengo el arte y la literatura, Javier Marías en este caso:
"... por qué saber nada si nada de lo que sucede sucede, porque nada sucede sin interrupción, nada perdura ni persevera ni se recuerda incesantemente, lo que se da es idéntico a lo que no se da, lo que descartamos o dejamos pasar idéntico a lo que probamos, volcamos toda nuestra inteligencia y nuestros sentidos y nuestro afán en la tarea de discernir lo que será nivelado, o ya lo está, y por eso estamos llenos de arrepentimientos y de ocasiones perdidas, de confirmaciones y reafirmaciones y ocasiones aprovechadas, cuando lo cierto es que nunca nada se afirma y todo se va perdiendo. O acaso es que nunca hay nada." Corazón tan blanco

viernes, 5 de febrero de 2010

Sertralpina

Primer día de sertralpina (antidepresivo). No sé... ¿Cómo estamos sobre el mundo? No sé. En algún punto amamos a alguien ("¿accidente o elección?"), dejamos a esa persona entrar en nuestro mundo y entramos en el de ellos. Entramos en su rutina diaria, en sus pensamientos, en sus angustias, en sus brazos, en sus lecturas del mundo, en sus ojos, en sus fascinaciones, en sus camas. (Hablábamos diario, ¿recuerdas?) Luego un día todo acaba por romperse (la alguna vez pequeña grieta acaba por fracturarse por completo) y somos expulsados, exiliados, expatriados de esa tierra en la que habitamos por un instante de la vida (30 días o 1825, no importa). Nos convertimos en exes.
¿Qué significa ser "ex"? Si nos hemos separado de alguien, ¿seremos exes toda la vida? Si hemos terminado tres relaciones, ¿somos tres veces ex? ¿Cómo se recuerda a un ex? ¿Será posible que la persona con quien compartimos miradas, besos, risas, lágrimas, abrazos, orgasmos, sueños, preocupaciones, quejas, críticas, contemplaciones, viajes, ridículos, caricias, fotografías, libros, historias, angustias, dolores, palabras, pinturas, creaciones... toda una vida, se refiera a nosotros como su "ex"? Me repugna.
Quiero entenderlo: "el duelo es el precio del amor". Dejar ir es necesario, hay que moverse y esas cosas... pero me repugna. Alabo el "Romance del acabóse". ¿Cómo acabar y pasar por la calle y tratar al ex como un amigo cualquiera, como un ex? No lo sé. Me repugna. Le falta pasión, hay algo mediocre. A la vez no, hay que abrazar la vida: maravillarse con un listón de colores.
¿Cómo estamos en el mundo a pesar de esta náusea? No lo sé, existe la sertralpina, la fluoxetina, el prozac y otras tantas. Paliativos necesarios para calmar la náusea y aceptar nuestra despreciable pero irremediable condición de "ex".

miércoles, 3 de febrero de 2010

Sabina es grande!!!!!!!

Ay, Carmela, me duelen tus ojos
sembrando rastrojos
canela en la nieve.
Como dos carabelas,
tan pintas, tan niñas, tan leves.

Sí, sigo sola mi camino y quizá me merezca un novio poeta... pero hay cosas que no sé y tal vez no quiero saber. No sé despedirme y decir adiós. Cambiar para asumir que todo fue una época de la vida, un breve periodo de 1825 días... sin contar una semana antes de que nos enamoráramos (o es que ya nos habíamos enamorado antes, últimamente me gusta creer que me enamoré de ti en cuanto te vi). Sé que la vida tiene que cambiar, que tengo que crecer, que la separación es necesaria. Pero soy necia (los tauros somos necios) y no quiero dejar de sentir esto tan inmenso, no quiero que sólo seas una parte de mi "memoria que está olvido". Me gusta que seas ojos, manos y pelvis en presente. Mais contra la voluntad no hay nada que hacer, excepto volver a citar a Sabina:
"Y no sé de qué modo
dejar de adorarte sin duelo
entre nunca y quién sabe.
Cuando quemes tus naves
no me pierdas las llaves del cielo."

martes, 2 de febrero de 2010

Declaración

Estoy triste, así de simple. Me declaro en huelga, en quiebra, en paro laboral; declaro la moratoria, salgo del clóset.... Estoy rota, así de simple. Paso por un duelo y duele. Todo duele: lo bello y lo horrible, lo luminoso y lo lúgubre. Me duele la alegría porque ya no estás, porque te has ido y escuchar tu voz cada noche le daba sentido a esta existencia... Pero como dicen por ahí: "hay que tirar lo que pese y dejar correr el temporal". Quiero entender, quiero dejar ir y sentirme parte del mundo una vez más. Quiero -como dice una amiga- reaprender el mundo si no estás tú, reaprender a dormir sola sin tus manos abrazando mi cintura... así de simple.